Por: Alison Rodríguez Vélez
Juan Sebastián Valencia López
María Camila Suárez
Sandra Milena Álvarez Vélez - coordinadora del programa derecho a soñar, de Ciudad don Bosco.
Fotografía Alyson Rodriguez. Medellin.06 de mayo 2013.
Hoy en día tenemos
el privilegio de contar con grandes herramientas de carácter tecnológico, estas
van tanto para uso laboral como para uso de entretenimiento personal, nos encontramos en una época que avanza cada vez
más rápido y podríamos afirmar con certeza que estamos en la era digital pues con el pasar de los años
la mayoría de los medios se han adaptado
lentamente a los cambios para hacer
parte de una gran sociedad universal basada
en el compartimiento de información, pero como no todo es 100% efectivo
también existen falencias que pueden llegar a ser perjudiciales si se manejan
incorrectamente, es por esta razón que realizamos esta serie de preguntas ya
que estamos interesados en conocer los pros y los contras de estas herramientas
que necesitan ser manejadas con tanta precaución y cautela desde el punto de
vista educativo.
Para tener una
información más clara sobre el tema, hablamos con la coordinadora del programa
derecho a soñar, de Ciudad don Bosco Sandra Milena Álvarez Vélez, la cual se
encuentra haciendo un trabajo social y educativo con los más jóvenes en el
corregimiento de Santa Elena – Antioquia.
J.A.C: ¿Cual piensa usted que es la manera mas efectiva de fomentar el aprendizaje en los mas jóvenes?
S.M.A.V: Toda experiencia de aprendizaje, necesariamente debe partir del reconocimiento de los saberes de los sujetos implicados en la situación de formación, reconociendo que tanto educador como educando cuentan con un conocimiento previo que simienta la construcción de nuevos aprendizajes.
En el caso puntual de l@s niñ@s y l@s jóvenes, necesariamente debe partirse de un reconocimiento de sus lenguajes y formas particulares de relacionarse con el entorno, formas musicales, estéticas y en nuestro momento actual, la virtualidad, las redes sociales y redes de comunicación, en general como alternativas básicas de su forma de relacionarse y de conocer el mundo.
Sandra Milena Álvarez Vélez - coordinadora del programa derecho a soñar, de Ciudad don Bosco.
Fotografia:Alyson Rodriguez. Medellin.06 de mayo 2013.
J.A.C: ¿Piensa que el acceso a la tecnología debe ser limitado en los más jóvenes?
S.M.A.V: Nos encontramos en un momento social enmarcado en el “boom” de la tecnología, para nadie es un secreto que en las últimas décadas las formas de relación universal han variado gracias, a los avances tecnológicos, telefonía celular, Internet y la globalización de éstos. Pretender aislar a los niñ@s y jóvenes de estos, es un movimiento retrogrado y de involución social, distinto es reconocer que como todo avance se requiere la formación y el reconocimiento del medio, que permita su adecuada utilización. Sin embargo, es necesario reconocer que tanto los movimientos que apelan por la satanización de las nuevas tecnologías,
como las fallas en el acompañamiento y la formación en el adecuado uso de estas son producto de la falta de conocimiento y miedos de los adultos frente a medios que aún les resultan intimidantes y desconocidos.
J.A.C: Niños con poco acceso a la tecnología en Santa Elena ¿Cómo afectaría esta carencia en un futuro a los niños?
S.M.A.V: Los niñ@s de entornos rurales o urbanos, poco favorecidos, con limitado acceso a medios tecnológicos, por ende presentan mayores dificultades para el reconocimiento de los mismos, así como de la utilización que tienen dentro de las formas sociales, industriales y laborales actuales, lo cual limita el desarrollo de habilidades competitivas propias de la sociedad actual.
Tal vez, que si conozcan el Internet, la telefonía celular, redes sociales, etc., pero al no contar con un uso cotidiano de estos, ni una familiarización con sus funciones y posibilidades, esto limita el uso adecuado y potencial de las mismas en desempeños educativos y laborales propios de la actualidad.
El analfabetismo tecnológico en la actualidad, genera una amplia exclusión social, educativa y laboral, en tanto cada vez más la circulación de la información ocurre en estos medios, limitándose la participación y oportunidad de acceso a aquellos individuos con poca habilidad o posibilidad de uso de estos. Los niñ@s con limitado acceso a nuevas tecnologías quedan limitados en el desarrollo de habilidades y manejo de información requeridos para la alta competitividad de la sociedad actual.
J.A.C: ¿Cree usted que los jóvenes aprovecharían realmente estos recursos para la educación?
S.M.A.V: La posibilidad de acceso y acompañamiento en el uso de las nuevas tecnologías de la información, son necesidades, si queremos que estos recursos, pasen de ser una barrera comunicativa entre generaciones y se conviertan realmente en recursos de generación de aprendizaje y construcción de conocimiento. El limitado uso que hacen los jóvenes de la tecnología sólo para el ocio y el disfrute obedece, más que a su postura, a la brecha tecnológica que los adultos (padres, educadores) han generado con estas nuevas herramientas.
J.A.C: ¿Le parece que los jóvenes están conscientes de los peligros de la red?
S.M.A.V: No, sólo no son conscientes de los peligros de las redes sociales, sino, de los peligros en general, la omnipotencia propia de su forma de pensamiento limita su percepción de peligro. A los jóvenes se les dificulta reconocerse en el otro, generalmente piensan que las calamidades les suceden a los demás.
Es responsabilidad de los adultos acompañantes formar a los jóvenes en la percepción y minimización de los riesgos latentes a que se enfrentan, los cuales, necesariamente en la actualidad incluyen a los que los enfrenta el uso de la virtualidad, en tanto universo de relaciones ampliado. Por lo tanto, entre menos consciente sea el adulto de dichos riesgos, más vulnerables es el joven de exponerse a los mismos.
J.A.C: ¿Que métodos utilizaría para crear conciencia de los peligros de la red a los más jóvenes?
S.M.A.V: Favorecer un uso cotidiano, cercano y guiado de la red, universo de relaciones virtuales, conllevando a su desmitificación y a la inclusión de estas como parte de su vida, en la cual como en todos sus demás vínculos debe mantenerse límites de cercanía, contacto, cordialidad y respeto de sí mismo.
Sin embargo, en una sociedad como la nuestra donde los límites de cuidado y autocuidado se encuentran desdibujados, por la constante vulneración y prevalencia de relaciones violentas, se hace mucho más difícil llevar esas normas y cuidados a medios aún más abstractos como las redes sociales.
J.A.C: ¿Piensa usted que se puede acceder a una buena educación sin la tecnología, en una época tan marcada por estas nuevas ciencias?
S.M.A.V: Una buena educación obedece a múltiples factores, podríamos decir que la falta de acceso a la tecnología en la actualidad limitan desarrollo de habilidades importantes para nuestra sociedad, más no debe desconocerse como fundamentales la formación en valores morales y éticos en la educación de los ciudadanos en cualquier sociedad y momento histórico.
J.A.C: ¿Cuáles considera que son las falencias en el aprendizaje, a la hora de usar estas nuevas tecnologías?
S.M.A.V: El abandono de la formación personal y social, lo malo no son los medios tecnológicos, sino la suplantación de la interacción por estos, la cual ocurre por desconocimiento y falta de formación para asumir adecuadamente estos avances. Se ha generado una brecha, un salto al vacío, en el cual las generaciones adultas han quedado por fuera de las nuevas formas de relación definidas y enmarcadas en la tecnología, dejando a los jóvenes y niñ@s a solos con la globalidad, con los retos de un mundo en el cual tienes acceso a información ilimitada, la cual sin una guía puede llevarlos a la difusión de su identidad y de su ser, lejos de permitirles las enormes posibilidades de construcción de saberes que se esperaría.